Home

krauze_premio

La validez teórica del concepto Dictablanda

Pretendo mi estimado lector recordarle este memorable momento de la historia de la televisión mexicana, en donde Mario Vargas Llosa hizo una fuerte, pero acertada crítica al PRI (Partido Revolucionario Institucional), dentro de su exposición en esta mesa redonda argumenta por qué el PRI ha conseguido crear una dictadura perfecta en México; a este argumento Enrique Krauze añade, casi a manera de jitanjáfora, que esa dictadura es en realidad una dictablanda… lo cual da lugar a la controversia, ya que Octavio Paz hace un contra-argumento con el que rechaza el uso de este término.

Muchos años después frente a la historia política de nuestro país, el concepto dictablanda habría de cobrar popularidad y en una tarde cualquiera hablando sobre política saldría a relucir nuevamente, como parte inherente y casi aborigen de nuestra lengua. Es de esta manera que argumentaré la validez de este concepto, contrario a lo que menciona Octavio Paz.

Empecemos por el contexto histórico. Esta mesa redonda sucedió en un evento por allá en el año de 1990, el día 30 de agosto en la Ciudad de México, el evento fue organizado por Octavio Paz, llamado Encuentro Vuelta y bautizado así por la Revista Vuelta… El programa se transmitió por Televisa; además habría que recordar que esta televisora albergó durante varios años a periodistas que además de eso, hacían las veces de voceros – no – oficiales del PRI (¿Hasta la fecha?) . Esta acotación es para darle más sazón político y mediático al tema en cuestión.

En el video el primer gancho al hígado proviene de estas palabras de Vargas Llosa “[…] es la dictadura camuflada [la del PRI], de tal modo que puede parecer no ser una dictadura, pero tiene de hecho, si uno escarba, todas las características de la dictadura: la permanencia, no de un hombre, pero sí de un partido […] (1’35’’).

Esto es crucial, esta frase es muy importante, ya que Octavio Paz, en su libro Posdata (1970) ya había escrito sobre este tema, parecería que Vargas Llosa tomó el mismo argumento de Paz sobre el presidente Tlatoani: “El Tlatoani representa la continuidad impersonal de la dominación […] el Señor Presidente es el PRI durante seis años pero al cabo de ese término surge otro presidente que es una encarnación distinta del PRI.” Paz, O. (1970) (Ed.2005). Posdata (pp.144.) México: siglo xxi editores.

Cabría recordar que los Tlatoanis provenían de un grupo de élite religiosa, haciendo una comparación con nuestros tiempos, ese grupo era algo similar a un grupo reducido de élite política o poderosos grupos políticos, de los cuales provenían los presidentes de México. (¿Hasta la fecha?).

Es así que Octavio Paz se opone a lo dicho por Vargas Llosa, pero además a la denominación que hace Krauze al sintetizar la argumentación del escritor peruano en una simple palabra “Dictablanda” (6’25’’) a lo que Paz argumenta que eso es impreciso, que en realidad es un sistema hegemónico de dominación.

El Análisis

A continuación analizaremos lo dicho por Octavio Paz, para ello primero habría que diferenciar entre sistema político y régimen político y sus respectivas clasificaciones:

El sistema político está formado por: grupos, procesos, relaciones entre actores políticos e interdependencias. Y se clasifica en: sistema presidencial, sistema parlamentario, sistema semiparlamentario y sistema semipresidencial.

El régimen político está formado por: instituciones, tipo de gobierno, valores políticos y normas de conducta. Y se clasifica en democrático, dictadura militar, régimen autoritario populista, régimen autoritario nacionalista y régimen islámico.

De esta manera vemos que a lo que se refiere Octavio Paz no es ni a un régimen, ni a un sistema político como se podría creer a primera vista, sino que se refiere a un sistema de partido, el cual se clasifica de la siguiente manera:

Multipartidismo, bipartidismo, partidismo hegemónico, hegemónico ideológico, hegemónico pragmático, hegemónico autoritario, unipartidismo autoritario y unipartidismo totalitario.

Hay que mencionar, que las clasificaciones del sistema de partido son complejas, dadas las características de los partidos y de cada país.

Con todo ello podemos entender que a lo que se refería Paz, era a que en México había un sistema de partido hegemónico (pragmático); habría que agregar que dependiendo de este sistema de partido, dependiendo de la fuerza del partido más fuerte o de los partidos que lo conforman, éstos pueden definir al régimen, que en esa época en México era un régimen más cercano a la dictadura que a la democracia; así mismo sucede a la inversa, dependiendo de la fuerza del régimen éste pude definir su sistema de partido.

La Dictablanda

Dicho esto y una vez entendida la relación de conceptos podemos justificar el concepto que nos interesa. La justificación teórica la hago desde Leonardo Morlino, con su texto Calidad de la democracia (Metapolítica Núm. 39, enero-febrero, 2005), en el cual intenta hacer una clasificación de la democracia, de los diferentes tipos que hay en esta forma de gobierno, que se distinguen por su calidad, la cual depende de ciertas variables, que en la medida que un país las cumpla será la calidad de su democracia:

Captura de pantalla 2012-12-28 a las 13.38.40Captura de pantalla 2012-12-28 a las 13.38.51

Es así que tenemos diferentes calidades de democracia, que van desde la efectiva, la igualitaria, la perfecta y del otro lado la ineficiente, la no legítima, mínima… Por lo que así también (a la inversa) podríamos hacer una clasificación de la dictadura, que utilizaría los mismos ámbitos, podríamos hablar de una dictadura efectiva o de mano de dura, de una dictadura perfecta, dictadura responsable y del otro lado una dictadura ineficiente, irresponsable, reducida o blanda, mínima…

De esta manera en mi opinión el concepto esgrimido por Enrique Krauze me parece muy válido, ya que dependiendo de las variables del régimen dictatorial podemos hacer una clasificación de éste, como es el caso de la democracia, por ejemplo, una democracia mínima se acerca más a una dictadura (reducida, mínima o blanda), se distingue de ésta solamente por pocos factores, en caso inverso una dictadura reducida o mínima podría acercarse más a una democracia, aunque sea mínima.

Ahora habría que preguntarnos en dónde estamos parados y cuál es la calidad de nuestra democracia.

 

Por El Opinador

@LaColumnaMX

Anuncios

2 pensamientos en “El PRI y la “Dictablanda”. Un Encuentro entre Vargas Llosa, Krauze, Paz y México

  1. Pingback: Sobre Letras Libres y Televisa | La Columna de México

  2. Pingback: Las realidades paralelas de México | United Explanations

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s